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21/5/2009
El miedo a la carencia de vitamina B12.
A
los vegetarianos nos bombardean con la necesidad de
suplementar nuestra dieta con vitamina B12 (cobalamina,
que contiene cobalto), debido a que no consumimos productos
animales, y concretamente carnes.
Resulta
que al igual que los animales que nos pueden aportar
B12, nosotros deberíamos poder absorber B12
procedente de las bacterias que conviven con nosotros
en la boca (mediante absorción
sublingual), y en el Íleon (sección
final del intestino delgado).
Así que
ya sabemos que la B12 sólo es fabricada por
bacterias. Lo único que tenemos que aprender
es que entonces las bacterias no son siempre dañinas.
Las bacterias en nuestra flora intestinal, fabrican
B12, y las bacterias en la boca también.
Sobre
todo la absorción sublingual es la más
efectiva, así que si nos obsesionamos con lavarnos
los dientes con productos antisépticos para
la “perfecta” higiene bucal y unos dientes
lo más blancos posibles, destruiremos todo microorganismo
en la boca.
Otro día hablaré de la toxicidad
de todos esos productos antisépticos en nuestra
boca (pastas de dientes fluoradas, blanqueadores, oraldine,
listerine, etc.), así como de toda la cosmética
y productos de higiene corporal que dejamos en contacto
con nuestra piel, y que lógicamente absorbemos
a través de ella (imaginen la cantidad de productos
químicos que absorbemos por nuestra piel a lo
largo del año). Así puedo decirles que
todas las terapias autocurativas contra el cáncer,
prohíben la utilización de todos estos
productos en piel (incluyendo la cabeza) y boca.
Lo
ideal sería cepillarnos bien los dientes y su
base en contacto con las encías, simplemente
con agua pura y nuestra propia saliva que se segregará automáticamente
durante el cepillado. También es recomendable
el hilo o cinta dental para eliminar restos de comida
entre los dientes.
Los rRestos de comida, y sobre todo con
azúcar, sirven de alimento para las bacterias de la
boca, que tras metabolizar su alimento fabrican ácido
láctico, que es el causante de la pérdida de esmalte
en los dientes y de repliegue de
encías e inflamación de las mismas. La
pérdida de densidad ósea es otra cuestión y donde el
factor más importante es una dieta
en la
que
predominan
minerales ácidos que alteran el pH sanguíneo (este
será un tema a tratar en otro artículo).
Lo
más
importante para nuestra higiene dental es la dieta
que seguimos,
y
la dieta crudívora basada en frutas y hortalizas es
la más recomendable porque no deja practicamente
restos en la boca, al no ser alimentos concentrados.
Cuando hay restos de comida, pues cepillado e hilo
dental.
Con la dieta
estándar
estaríamos practicamente obligados a una limpieza de
dientes al terminar
de
comer.
La
otra forma de absorber B12 es por el Íleon,
y para ello requerimos de un tracto digestivo sano,
para tener una flora intestinal sana, que genere B12
para poder absorberla. Dañamos nuestra flora
intestinal de la siguiente manera:
• Todas las combinaciones alimenticias que generan alcohol, como las fermentaciones
de los carbohidratos cuando los retenemos más tiempo del debido en el
estómago, por combinaciones incorrectas (este es otro tema… pueden
consultarme al respecto).
• El consumo de medicamentos (p.e. aspirinas), y sobre todo antibióticos.
• Carnes y lácteos suelen contener antibióticos que fueron
suministrados a los animales de los que proceden.
• Antibióticos naturales en cebollas, ajos, rábanos, jengibres,
etc., que contienen aceites de mostaza, que son letales para la flora intestinal.
• Otros alimentos típicos de la dieta estándar: alcohol,
chocolates, sal, mostaza, pimientas, etc. Hagan la prueba de poner en una herida
abierta un poco de sal o condimentos, y se podrán imaginar lo irritante
que puede ser en el sistema digestivo.
Es
importante saber que para la absorción de
la B12 es necesario que se combine con una enzima mucuprotéica
llamada Factor Intrínseco que
está presente en las secreciones gástricas.
Cualquier alteración en las funciones gástricas,
también afectará a la segregación
de Factor Intrínseco. Alcohol, cigarrillo, malas
combinaciones alimenticias, crearan una situación
de mayor carencia de B12 por impedir su absorción,
por mucho suplemento B12 que se consuma.
Grandes
dosis de vitamina B12 tomadas por la boca, son inútiles,
porque sólo 2 microgramos aproximadamente,
es lo que podemos absolver de una vez. Los humanos
no tenemos mayor capacidad de absorción diaria.
Otro
hecho importante es la reabsorción de
B12. La vitamina B12 es excretada por la Bilis en cantidades
que varían de 1 a 10 microgramos diarios. En
un sistema digestivo sano, será reabsorbida,
en lo que se llama circulación enterohepática. Ésta
debe ser la principal fuente de vitamina B12 para todos
aquellos con una dieta baja en B12.
Frutas
y vegetales orgánicos (sin pesticidas) también
son fuente de vitamina B12. Las bacterias
en su superficie, que no han sido aniquiladas por
pesticidas, pueden generar B12.
Así que como se presupone, deberían quitarse la obsesión
de lavar frutas y vegetales de hojas verdes, simplemente porque siempre lo
han hecho. Si son orgánicos, basta con quitar los insectos visibles
(en el caso de gran cantidad de insectos en las hojas, se pueden introducir en agua
pura y sacudirlas).
Cuando tienen pesticidas, está claro que ya no pensamos en B12 sino
simplemente en quitar pesticidas, y para ello lo mejor es dejar en remojo con
agua pura y zumo fresco de limón.
Por
todo lo dicho, queda clara la realidad de que aproximadamente
el 90% de la gente que sufre de deficiencias de B12
son carnívoros, y no porque no consuman alimentos
con B12, sino porque son incapaces de absorberla.
En
caso de deficiencia manifiesta, hay que recuperar la
salud digestiva, y mientras tanto, suplementarse correctamente,
o sea, nunca mediante cápsulas para tragar,
porque debemos ser conscientes que no tenemos capacidad
de absorción digestiva.
La suplementación debe ser para absorción sublingual, mediante
gotas o comprimidos masticables.
He dejado claro que tampoco hace falta una cantidad masiva, aunque esta suplementación
tiene mínimos o ningún efecto secundario.
En cuanto al tipo de cobalamina, lo ideal es consumirla en forma de adenosilcobalamina
(dibencozida) y metilcobalamina que son formas activas y absorbibles directamente.
La forma que habitualmente se encuentra en farmacias es la cianocobalamina,
que tiene como desventaja que el grupo ciano debe ser eliminado primero y que
la cobalamina restante se transforma lentamente en las formas coenzimáticas
activas.
Así pues, masticable o en gotas, adenosilcobalamina (dibencozida)
y metilcobalamina.
Cuando en los prospectos no se indica el tipo de cobalamina, es cianocobalamina,
como en el caso de la levadura de cerveza enriquecida con B12. Se
produce la cianocobalamina de manera separada y se añade luego a la
levadura de cerveza. La levadura de cerveza tiene otros problemas añadidos:
es indigerible y sólo es descompuesto por la acción bacteriana,
produciendo gases y subproductos tóxicos de la descomposición
protéica. La orina se vuelve amarilla tras 1 hora de ingerirlo, lo que
prueba que es un desecho que hay que eliminar y no es digerido para su utilización.
Tiene efectos de droga, lo que hace cometer el error de pensar que son efectos
nutritivos. En definitiva, un negocio más de la industria cervecera.
La deficiencia
de B12 puede causar anemia y lesiones en
el sistema nervioso:
Demencia, anemia, fatiga crónica, llagas
en la boca, engarrotamiento o entumecimiento muscular,
pérdida de energía mental, dificultad
en la concentración, pérdida de apetito,
afecciones en la piel.
Si no tienes esos síntomas, olvídate del asunto de la vitamina
B12. Y si crees tener algún síntoma, la mejor manera de saber
si hay deficiencia es controlar en laboratorio el nivel de homocisteína
y ácido metilmalónico, que tendrán un elevado
nivel si hay deficiencia de B12. Alta homocisteína es conocida por incrementar
dramáticamente el riesgo de enfermedades cardíacas.
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